Disculpa Joan, pero ésta foto, me recuerda una pequeña anécdota, que no me resisto a contar. Yo tenía una amiga bellísima que le encantaba a un amigo mio, un día, mi amigo llegó, y le vió tumbada en una butaca, dormida, y con la boca abierta, y entonces me dijo, que se había roto el encanto!!, ya nunca fué la misma para él.
Me muero, si me pasa algo así!!... es el contrapunto de la anterior..